15 nov. 2017

chocolate caliente con vino tinto



Hace algún tiempo vi en varios blog esta receta y os confieso que la idea de un chocolate caliente con vino tinto me intrigó muchísimo. Ya estamos en otoño, así que nada mejor que un buen chocolate caliente para entrar en calor. Os aseguro que está muy rico, la textura es más la de un batido de chocolate y aunque se nota ligeramente el vino, le va de maravilla. Espero que os guste esta receta por su sabor y por su sencillez.

Ingredientes:
3 cucharillas de cacao en polvo
4 cucharillas de azúcar
1/4 de taza de vino tinto
1 taza de leche
1 pizca de sal

Preparación:
Calienta el vino a fuego lento

Mientras tanto, en un tazón echa el cacao en polvo, el azúcar y la sal. Agrega 2 o 3 cucharadas de leche y revuelve bien.

Echa el resto de la leche, revuelve bien y añade el vino. Lleva a ebullición removiendo de vez en cuando. Vierte en las tazas de servir y servir caliente.


Por cierto, si queréis preparar un batido de chocolate como los que vende en los supermercados tan sólo tenéis que calentar 3 cucharadas de cacao en polvo,
4 cucharadas de azúcar, 1 pizca de sal y 500 ml de leche. Cuando se enfríe, embotelladlo y métedlo en el frigorífico.


Fuente: Homecooking.


1 nov. 2017

capuccino casero




No podía dejar pasar esta receta, si es que puede llamarse receta, y es que me encantan los capuccinos. Hace ya algunos cuantos años que volví de Italia y una de las cosas que más hecho en falta son sus cafés. No sé que tienen o cómo los preparan, pero está riquísimos. Desde entonces no he conseguido encontrar una cafetería donde preparen capuccinos dignos de llamarse así, por eso después de buscar y buscar por fin he dado con la solución. 



Contrariamente a lo que muchos piensan, para disfrutar de un magnífico capuccino en casa no hace falta tener una súper cafetera. Con una cafetera francesa, esas que se usan para hacer infusiones, conseguiréis cremar la leche igual o mejor que en un bar. Son baratas y fáciles de conseguir. Después de comparar algunas, me decidí por la que veis en la foto. Los acabados son excepcionales y es muy fácil de limpiar. La jarra del interior es de cristal y la exterior tiene un acabado en cromo muy bonito. Por supuesto, podéis usar la cafetera francesa que más os guste, pero por si acaso os pongo el enlace de la web donde la podéis comprar.




Ingredientes:
1/2 vaso de leche
café
1 cucharilla de azúcar

Preparación:
Echa en un vaso el café. Yo lo preparo en una cafetera express porque el café queda más cremoso, pero si tienes una cafetera normal también puedes usarla.

Echa azúcar al gusto en el café y reserva.

Echa un poco de leche en la cafetera francesa. La leche puede estar fría, templada o caliente. Mi consejo es que pruebes de las tres maneras para ver cómo te gusta más. Lo mismo ocurre con la leche, yo siempre uso leche entera, pero tal vez se puede preparar también con leche semi desnatada o desnatada. Cierra la cafetera francesa y sube y baja rápidamente el filtro hasta que se haga espuma. La leche doblará de volumen, así que no llenes la jarra.

Extrae la jarra de cristal y dale unos golpecitos en la encimera para romper las burbujas más grandes. Como ves en la foto, las burbujas que hace son muy pequeñas y aguatan mucho tiempo. La sensación al beber este capuccino es la de beber una crema suave. No tiene más misterio. De ahora en adelante ya podéis disfrutar de un capuccino en casa. Espero que os guste tanto como a nosotros.

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30 oct. 2017

eclairs

eclairs

Seguramente opinaréis como yo que una de las formas más placenteras de tomarse el café de la tarde es con algo dulce. Por eso he preparado estos eclairs rellenos de crema pastelera. La masa choux es una de las masas más sencillas de preparar y el resultado es excepcional. La capa superior de caramelo es crujiente y deliciosa y tras el primer mordisco sabrás que has hecho en eclair tan rico como el de las pastelerías. 

Ingredientes (para 16 eclairs):
125 g. de agua
125 g. de leche
125 g. de mantequilla
5 g. de sal
10 g. de azúcar
150 g. de harina
4 ó 5 huevos
azúcar glas

Ingredientes para el caramelo:
300 g. de azúcar

Ingredientes para la crema pastelera:
200 ml de leche

1 cucharilla de esencia de vainilla 
2 yema
s
80 g. de azúcar
24 g. de Maizena

Preparación:
Eclairs:
Hierve el agua, la leche, la mantequilla, el azúcar y la sal. Aparta del fuego. Añade la harina toda de golpe y con una cuchara de madera mezcla rápidamente. Vuelve a poner a fuego medio y cocina sin dejar de remover durante unos 2 minutos.

Bate la masa con las varillas eléctricas durante un minuto para que la masa se enfríe un poco. Añade los 4 huevos de uno en uno. No eches el siguiente hasta que el anterior no esté bien integrado. Si al levantar una de las varillas la masa no hace picos, añade el quinto huevo o simplemente medio huevo más. Si hace picos, no necesita más huevo.

Mete la masa en la manga pastelera y usa una boquilla de estrella abierta de unos 16 mm. Este tipo de boquilla permite que la masa aumente en el horno sin romperse. Yo he usado la boquilla 8B de Wilton:



Coloca papel de hornear sobre la bandeja del horno y haz dos filas con 5 eclairs en cada una. Así al hornearse no se tocarán. Espolvorea los eclairs con azúcar glas antes de hornear. Los eclairs sin hornear se pueden guardar en el frigorífico durante 2 días o congelar durante semanas.

Coloca la bandeja en la mitad del horno, y hornea en horno precalentado 200 ºC durante unos 12 minutos con calor arriba y abajo. Pasado este tiempo hornea con aire caliente a 160 ºC otros 12 minutos. Cuando estén ligeramente dorados, apaga el horno y deja que se sequen un poco durante 15 minutos con la puerta del horno entreabierta. Si no tienes la posibilidad de poner horneado con aire, baja la temperatura y vigila constantemente. Cada horno es diferente y es necesario que le pilles el punto al tuyo.

Los eclairs asados los puede guardar en el frigorífico sin rellenar varios días o congelar durante meses. Con ayuda de una pajita agujerea los dos extremos de los eclairs y reserva.

Caramelo a seco:
Echa la mitad del azúcar en una sartén y derrite hasta que el caramelo tenga un color marrón claro. Añade el resto del azúcar, baja el fuego a fuego medio y remueve con una cuchara de madera hasta que se disuelva. El caramelo final no debe ser oscuro. Rápidamente pasa la parte superior de los eclairs por el caramelo. Hazlo lo más rápido posible para que la capa de caramelo sea lo más fina posible.

El caramelo restante se puede guardar. Déjalo enfriar y córtalo en trozos. Cubre y guarda a temperatura ambiente. Para usarlo de nuevo vuelve a calentarlo un poco.

Crema pastelera:
Pon a calentar la leche y la vainilla a fuego medio y mientras se calienta, echa en un bol las yemas y bátelas a mano con una varilla. Añade el azúcar y mezcla bien. Por último, añade la Maizena y vuelve a mezclar todo bien. Echa un poco de la leche que se está calentando y bate todo hasta que la mezcla esté bien ligada.

Cuando la leche comience a hervir, añádela poco a poco en el bol sin dejar de batir. Pasa todo de nuevo a la perola y, a fuego bajo y sin parar de remover con la varilla, déjala unos minutos hasta que comience a espesar. Apaga el fuego y sigue batiendo hasta que se temple para evitar que se hagan grumos. Mete la crema en una manga pastelera con boquilla alargada y rellena los eclairs por ambos orificios. Puedes usar una boquilla de este tipo:

  

Con la masa choux de los eclairs puedes preparar también lionesas rellenas de nata y espolvoreadas con azúcar glas. Para ello, en lugar de darle forma rectangular dale forma circular.

eclairs

Fuente: Bruno´s kitchen.


24 oct. 2017

flan parisien

flan parisien

Con este nombre no me pude resistir. Sabía que iba a estar bueno y por eso no dudé ni un momento en preparar esta receta. Su aspecto y consistencia me recuerda al pastel de arroz y su sabor a la leche frita. El flan parisien en realidad no es otra cosa que una crema pastelera horneada, pero que no te engañe su simplicidad, porque es de esos postres que te hacen volver una y otra vez al frigorífico en busca de un "trocito" más.

Ingredientes:
500 ml de leche entera
125 ml de nata para montar
5 yemas de huevo
110 g. de azúcar
50 g. de Maizea
1 cucharadita de extracto de vainilla o 1 vaina de vainilla

mermelada de melocotón (opcional)

Preparación:
Engrasa un molde redondo de 20 cm de diámetro con mantequilla y espolvorea con harina. Pon papel de hornear sobre la bandeja del horno y coloca el molde encima.

Comienza a calentar la leche y la nata a fuego lento. 

Mientras tanto, bate las yemas con la vainilla y el azúcar. Después agrega la Maizena. 

Aumenta el fuego hasta que hierva la leche y luego apaga el fuego. Lentamente, vierte el líquido caliente en la mezcla de yema batiendo constantemente. 

Enciende el fuego y pon la crema a hervir. Cocina durante 1 minuto o hasta que espese. Vierte la crema caliente en el molde. Deja enfriar a temperatura ambiente antes de hornear, de lo contrario, no quedará bien.

Hornea durante 35 minutos
220 ºC. Deje enfriar por completo y mete el flan en el frigorífico durante varias horas. Pincela con mermelada de melocotón para darle brillo antes de servir.

Fuete: Bruno's Kitchen.

15 oct. 2017

pan persa

pan persa

Hacía tiempo que andaba detrás de esta receta. Me parecía interesante la idea de hacer un pan plano y que además llevara unas semillas que nunca había usado antes. 

Las cantidades de la receta son para elaborar dos panes y os aseguro que no durarán mucho tiempo. Los puedes acompañar con muchas salsas, pero personalmente con lo que más me ha gustado ha sido con hummus.

Ingredientes:
Para el prefermento:
125 g. de harina de trigo (9% proteína)
75 g. de agua
1,5 g. de levadura fresca

Para la masa:
200 g. de prefermento
350 g. de harina de trigo (9% proteína)
150 g. de harina de sémola de trigo duro
300-310 g. de agua
10 g. de sal

Para decorar:
1 cucharada de postre 1 vaso de agua
semillas de sésamo y ajenuz (también conocido como Nigella o Kalonji)

Preparación:
La noche anterior prepara el prefermento. Mezcla todos los ingredientes en un recipiente, tapa y deja que fermente toda la noche en el frigorífico.

Al día siguiente mezcla el prefermento con el resto de la harina, la sémola, el agua y la sal. Mezcla y deja reposar cinco minutos. Amasa a mano o con una amasadora hasta conseguir una masa homogénea.

Haz una bola y colócola en un bol engrasado. Tapa y deja reposar hasta que doble su volumen.

Cuando haya doblado su volumen, echa la masa en la encimera y desínchala ligeramente apretando un poco con las manos. Después, divide la masa en dos.

Coloca cada porción encima de un papel de hornear y, tirando con los manos, dale la forma que ves en la fotografía. Deberá tener 1 cm de espesor aproximadamente. Si quieres, puedes espolvorear el papel con un poco más de harina de sémola para que no se pegue mucho.

Cubre las dos masas con un film transparente y déjalas reposar hasta que doblen su espesor.

Mientras el pan fermenta, echa en un vaso de agua una cucharada de harina, y pon a hervir durante un minuto. Mezcla bien para que no se hagan grumos. Reserva.

Cuando los panes estén listos, echa 3 o 4 cucharadas de la papilla anterior por encima y extiéndela bien con un pincel. Con esto conseguirás una corteza brillante, dorada y un poco dulce.

Con la punta de las manos haz los surcos que ves en la imagen. Deberás meter los dedos hasta que casi toquen el papel. Seguidamente, espolvorea cada pan con las semillas.

Hornea a 250 ºC durante unos 10 minutos. Déjalos enfriar sobre una rejilla.



Fuente: el libro Pan casero, de Ibán Yarza.