25 ago. 2018

Pastel de berza



La receta de hoy es una de esas recetas sanas y diferentes que sorprende a todo el que la prueba. Se trata de una receta de cocina casera muy saludable y es que la berza, también llamada repollo o col, por todas sus propiedades nutricionales, es una de esas verduras que creo que hay que aprender a comer desde pequeño y no apartarla de nuestro recetario jamás.


Como no a todos en mi familia les gusta esta verdura cocida he tenido que ingeniarmelas para conseguir que todos en casa la coman. Buscando por Internet di con un blog de una mujer de origen ucraniano que tiene muchas recetas con esta verdura y una que me llamó enseguida la atención fue este pastel de berza.

Este pastel es una especie de quiche o pastel de verdura y lo cierto es que ha sido una gran sorpresa, no solo por su sencillez, sino sobre todo por lo rica que está. En casa ha gustado tanto a grandes como a peques, así que la tendré que hacer más a menudo. Espero que os guste esta receta...

pastel de berza (repollo o col)


Ingredientes:

4 huevos grandes
55 g. de crema agria
55 g. de mayonesa
30 g. de harina para todo uso
1/2 cucharilla de polvo de hornear
1/2 cucharilla de almidón de maíz
400 g. de berza
1/2 cucharilla de sal
1 cucharada de eneldo picado
2 cucharadas de cebolla fresca (la parte verde)
1 mozzarella



Preparación:

Precalienta el horno a 190 °C.
Unta con aceite de oliva un molde de pastel redondo de unos 24 cm de diámetro.
En un cuenco mediano bate los 4 huevos, la crema agria y la mayonesa.
En un cuenco pequeño mezcla bien la harina, la levadura en polvo y el almidón de maíz. Añádelo al otro cuenco y mezcla todo.
Coloca la berza cortada en tiras finas en un bol amplio y echa la sal. Revuelve la berza apretándola con las manos para ablandarla y agrega la cebolla verde finamente picada y el eneldo. Echa los ingredientes del cuenco y mezcla bien.
Extienda la mezcla de repollo sobre el fondo del molde  engrasado. Espolvorea la parte superior con mozzarella rallada y hornea sobre la parrilla central a 190 °C durante aproximadamente 35 minutos o hasta que la parte superior esté dorada.

Fuente: Natasha´s kitchen.



Utensilios de cocina que necesitas para elaborar esta receta:

A continuación te propongo una serie de artículos de cocina que se necesitan para preparar este tipo de receta. Son artículos de gran calidad y de marcas de reconocido prestigio. Espero que te sirva de ayuda.

Te propongo 3 moldes de materiales diferentes: cerámica, aluminio antiadherente y cristal. Cada uno con un precio diferente para que puedas elegir cuál se adapta más a tus necesidades: 



Para cortar las verduras una mandolina es lo más cómodo. Ocupa poco espacio y te ahorra un montón dee trabajo:



Pero si lo prefieres, puedes cortar las verduras a mano sobre alguna de estas tablas:




Por último, te propongo una colección de recipientes de lo más útiles en la cocina. Los necesitarás para batir y mezclar los ingredientes, pero también los podrás usar después para comer ensaladas, cereales con leche... Lo que se te ocurra:




¡Ya no hay excusas para no cocinar esta receta! Así que ¡Come, cocina y disfruta!



20 ago. 2018

empanada de berza y pollo

empanada de berza y pollo

No tengo palabras... Sin duda esta empanada de berza ha sido una gran sorpresa. Buscando por la red recetas que llevaran esta verdura, di con esta magnífica idea. 


Es una receta ucraniana y en casa ha sido un rotundo éxito. Nuestros hijos de 3 y 5 años han disfrutado muchísimo comiéndola y mi marido, que no come nunca esta verdura, ha disfrutado incluso más. 

La masa es muy tierna y el sabor del relleno es espectacular. La hice y como gustó tanto, la preparé al día siguiente pero en forma de pequeñas empanadillas. ¡Riquísimas!

empanadillas de berza y pollo

Ingredientes:
Para la masa:
2 cucharadas de mayonesa
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
1 cucharilla de sal
80 ml de leche tibia
80 ml de agua tibia
cucharilla y media de levadura seca
cucharilla y media de panela
350 g. de harina de trigo normal tamizada

Para el relleno:
350 g. de pechuga de pollo
1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
1/2 cebolla grande
3 cucharadas de mantequilla
200 g. de repollo
2 zanahorias
2 dientes de ajo
1/4 taza de agua
cucharilla y media de ketchup
cucharilla y media de crema agria
2 cucharadas de perejil fresco
1 cucharilla de eneldo seco
1 huevo batido
semillas de sésamo

Preparación:
Prepara la masa. En un recipiente mezcla la mayonesa, el aceite, la sal, el agua y la leche. Añade la levadura y el azúcar. Cubre el recipiente con un paño de cocina y deja reposar durante 10 minutos para que la levadura se active.

Poco a poco agrega la harina (no eches toda la harina hasta ver cuánto necesitas, ya que cada harina es diferente y podrías necesitar algo menos o incluso algo más). Mezcla hasta que la harina esté bien incorporada. Amasa a mano o en amasadora hasta conseguir una masa homogénea. Deja reposar esta masa tapada con un bol durante 10 minutos y vuelve a amasar. Cuando esté lisa y manejable, haz una bola y coloca la masa en un plato. Cúbrelo con un recipiente amplio durante 1 hora (en verano) o 1 hora y media (en invierno) 
para que la masa duplique su tamaño.

Preparar el llenado:
En una sartén grande, a fuego medio-alto, cocina el pollo finamente picado con 1 cucharada de aceite hasta que esté completamente hecho (unos 3 minutos), revolviendo según sea necesario. Retira de la sartén.

Sofríe la cebolla finamente picada con 1 cucharada de mantequilla hasta que esté tierna. Agrega las 2 cucharadas de mantequilla restantes, la berza cortada un tiras finas o en trocitos muy pequeños, las zanahorias ralladas, el ajo. Sofría un poco y añade y el agua. Condimenta con sal y pimienta negra al gusto. Saltea hasta que el repollo tenga la ternura que más te guste. Se cocina en pocos minutos.

Agrega el ketchup, la crema agria, el perejil, el eneldo y el pollo. Cocina otro minuto, revolviendo con frecuencia. Retirar del calor para enfriar. Es importante que la masa no esté caliente en el momento de rellenar la empanada.

En una superficie ligeramente enharinada, divide la masa en 2 partes iguales (cubre la segunda masa para que no se reseque). Estira la masa en forma redondeada hasta dejarla lo más fina posible. Conseguirás un diámetro de unos 35 cm.

Coge la mitad del relleno y colócalo en el centro de la masa, distribuye uniformemente dejando alrededor un borde de masa sin cubrir de unos 6 cm.

Suavemente comience a tirar del borde de la masa para cubrir el relleno y repite hasta cerrar la empanada como se ve en esta imagen. Cuando esté cerrada pellizca las juntas en el centro para que se cierre bien.

empanada de berza y pollo


Con cuidado, dale la vuelta a la empanada y colócala sobre papel de hornear. Aplánala suavemente de modo que el relleno se distribuya uniformemente. Pincela con huevo batido, espolvorea semillas de sésamo y deja crecer durante 30-45 minutos.

Hornea en un horno precalentado a 200 °C unos 20 minutos con calor arriba y abajo o 180 ºC si tienes la opción 3D con aire caliente. Con esta segunda opción he podido hacer las dos empanadas a la vez, cada una a una altura diferente.

empanada de berza y pollo

Fuente: Natasha's kitchen.


25 jul. 2018

mermelada de frambuesa (con suero láctico)

mermelada de frambuesa

Hace poco preparé una mermelada de arándanos con suero de yogurt y tras el éxito que tuvo en casa he decidido preparar la misma receta pero esta vez con frambuesas. Como ya os expliqué en la receta de la mermelada de arándanos este tipo de mermeladas no son tan dulces como las mermeladas convencionales. La miel que lleva le aporta dulzura, pero la fermentación y el suero de yogurt le aportan acidez. Puedes ver cómo se obtiene el suero de yogurt aquí.

Con estas cantidades sale poca cantidad, así que la podéis preparar en muy poco tiempo. Espero que os guste.

Ingredientes:
3 tazas de frambuesas
1/3 de taza de miel (yo he usado miel de acacia)
1 cucharilla de té de sal marina
2 cucharadas de hojas de menta fresca picadas
1 cucharilla de zumo de limón ecológico
1/4 de taza de suero de yogurt

Preparación:
Pon en una cazo pequeño 2 tazas y media de frambuesas, junto con la sal y la miel. Cocina a fuego medio hasta que hierva ligeramente. Ve aplastando las frambuesas con el dorso de una cuchara de madera hasta conseguir la consistencia que más te guste. Deja hervir suavemente durante 5 minutos. Pasado este tiempo, apaga el fuego y deja enfriar la preparación.Mientras se enfría, bate el resto de las frambuesas, la menta y el zumo de limón. Incorpóralo a la mezcla anterior cuando esté fría y añade el suero. Remueve con una cuchara de madera y echa la mezcla en botes de cristal esterilizados. Cierra herméticamente y déjalos reposar durante 2 días a temperatura ambiente para que se fermenten.

Una vez abiertos, guárdalos en el frigorífico durante un máximo de 30 días o en el congelador durante tres meses.

Fuente: Alimenta tu cerebro, de David Perlmutter.




10 jul. 2018

crema de yogurt para untar

crema de yogurt para untar


Hace unos días os mostré cómo preparo ahora mermeladas con suero de yogurt y por este motivo he decidido publicar cómo conseguir el suero y qué hacer con la otra parte del yogurt. Como muchos de vosotros sabréis, el suero es el líquido que queda después de elaborar quesos con leche.

El suero se puede usar en algunas recetas de alimentos fermentados, ya que ayuda a la proliferación de microorganismos que hacen de los productos fermentados unos alimentos llenos de beneficios para nuestro organismo. Puedes obtener también suero de yogurt natural colándolo durante unas horas. El yogurt quedará espeso como una crema para untar.

Ingredientes:
8 tazas de yogurt natural

Preparación:
Moja una gasa, escúrrela y cubre con ella un colador. Coloca el colador sobre un bol de cristal alto. Echa el yogurt en el colador y déjalo que gotee a temperatura ambiente durante 4 horas. Vierte el líquido en un frasco de cristal y ciérralo herméticamente. Puedes guardarlo tanto fuera como dentro del frigorífico, aunque yo prefiero esta segunda opción.

Coge las esquinas de la gasa donde está el yogurt escurrido y déjalo colgando durante 8 horas, preferiblemente dentro del frigorífico, para que suelte la mayor cantidad de suero posible. Después, mezcla este suero con el anterior. Cierra de nuevo herméticamente y puedes guardarlo en el frigorífico durante dos meses o en el congelador durante tres meses. La crema resultante se mantiene en el frigorífico en un recipiente bien cerrado durante una semana.

Puedes untarla en tostadas con mermelada o añadirle las hierbas que más te guste.

Fuente: Alimenta tu cerebro, de David Perlmutter.


20 jun. 2018

mermelada de arándano (con suero láctico)

mermelada de arándanos (con suero láctico)

Hace poco preparé en casa esta mermelada de arándanos y he decidido compartirla con todos vosotros porque es un pelín diferente. No se trata de una mermelada normal ya que no es tan dulce como las mermeladas convencionales. La miel que lleva le aporta dulzura, pero la fermentación y el suero de yogurt le aportan acidez. Además, el suero es rico en nutrientes y ayuda en la en la proliferación de microorganismos tan beneficiosos para nuestro organismo. Puedes ver cómo se obtiene el suero de yogurt aquí.


Con estas cantidades sale poca cantidad, así que la podéis preparar en muy poco tiempo. Espero que os guste.

Ingredientes:
3 tazas de arándanos
1/3 de taza de miel (yo he usado miel de acacia)
1 cucharilla de té de sal marina
2 cucharadas de hojas de menta fresca picadas
1 cucharilla de zumo de limón ecológico
1/4 de taza de suero de yogurt

Preparación:
Pon en una cazo pequeño 2 tazas y media de arándanos, junto con la sal y la miel. Cocina a fuego medio hasta que hierva ligeramente. Ve aplastando los arándanos con el dorso de una cuchara de madera hasta conseguir la consistencia que más te guste. Deja hervir suavemente durante 5 minutos. Pasado este tiempo, apaga el fuego y deja enfriar la preparación.

Mientras se enfría, bate el resto de los arándanos, la menta y el zumo de limón. Incorpóralo a la mezcla anterior cuando esté fría y añade el suero. Remueve con una cuchara de madera y echa la mezcla en botes de cristal esterilizados. Cierra herméticamente y déjalos reposar durante 2 días a temperatura ambiente para que se fermenten.

Una vez abiertos, guárdalos en el frigorífico durante un máximo de 30 días o en el congelador durante tres meses.


Fuente: Alimenta tu cerebro, de David Perlmutter.