
Últimamente me ha dado por preparar pizza sin gluten. Después de probar varias recetas, decidí quedarme con esta. La encontré en el blog La cassata celiaca y lo que me llamó la atención fue que usaba un producto que comía de pequeña y que no había vuelto a ver desde entonces, los lupinos, también conocidos como altramuces o chochos. Recuerdo que los ponían en algunos bares como picoteo. Llevaba años sin verlos y mira por donde ahora se pueden usar en forma de harina para preparaciones sin gluten.
Ingredientes
- 200 g de harina de arroz integral muy fina
- 40 g. de harina de tapioca
- 40 g. de fécula de patata
- 20 g. de harina de lupino
- 20 g. de polvo de psyllium
- 10 g. de levadura de cerveza fresca
- 520 g. de agua tibia
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de miel
- 1 cucharadita de sal
Preparación:
- Echa todas las harinas y el psyllium en un bol y mézclelos bien. Si tienes cáscara de psyllium, te recomiendo que la muelas en un molinillo de café para que quede más fino.
- Disuelve la levadura en agua templada y échala en el bol con la harina.
- Añade la miel y el aceite. Mezcla con la amasadora durante unos 10 minutos, añadiendo la sal pasados 5 minutos.
- Engrasa la superficie de trabajo y las manos con un poco de aceite y transfiere la masa a la superficie de trabajo.
- Amasa con las manos para darle a la masa una forma esférica. Si lo necesitas, puedes usar un poco de harina de arroz.
- Una vez que hayas obtenido una masa homogénea, pesa la masa y divídela en 3 o 4 porciones de pizza.
- Trabaja cada porción dándole forma de bola, colócalas sobre papel de horno y cúbrelas con papel film o con un bol. Deja fermentar en un lugar cálido durante aproximadamente una hora.
- Pasado este tiempo, coloca una porción de masa sobre papel de hornear y estira suavemente con las manos hasta conseguir el grosor que quieras, dejando el borde un poco más grueso.
- Tapa nuevamente la pizza y déjala fermentar durante una hora o hasta que la masa esté bien hinchada.
- Calienta el horno a la temperatura máxima permitida, en mi caso 300 ºC.
- Rellena con tomate y un poco de orégamo. Mezcla bien para que el orégano se humedezca y no se queme al hornear la pizza
- Pon la pizza con el papel de hornear en la parte inferior del horno (sin ninguna bandeja) y hornea la primera pizza durante 7 minutos aproximadamente. El tiempo dependerá de cada horno, así que lo mejor será que la vayas controlando.
- Cuando veas que los bordes están dorados, saca la pizza, añade la mozzarella (fresca o rallada) y vuelve a hornearla hasta que la mozzarella esté derretida, 3 o 4 minutos aproximadamente.