
Si alguna vez has pedido un kebab a las tantas de la noche, esto te va a gustar ya que con la receta de hoy podrás preparar tu propia versión de kebab. Como ya sabréis, la palabra kebab viene del turco y significa literalmente “carne asada” y engloba un montón de platos distintos donde la carne se cocina al fuego, a la parrilla o al asador. Es un plato con siglos de historia que nació en Oriente Medio y se fue extendiendo por Turquía, el Mediterráneo y medio mundo, hasta convertirse en ese clásico irresistible que hoy conocemos.
La receta que preparo en casa es la de un döner kebab de pollo casero, que es un tipo concreto de kebab. La palabra döner significa “que gira” y hace referencia a la carne que se asa lentamente en un asador vertical giratorio. Esa carne puede ser pollo, ternera o cordero y se va cortando en láminas finas y suele servirse en pan de pita o pan turco con lechuga, tomate, cebolla y salsas elaboradas con yogur y especias. La receta que yo preparo en casa imita un poco esa forma de asar del doner kebab, pero no os preocupéis, no necesitáis un asador gigante en casa para prepararlo. Con un palo y un horno será suficiente. Por supuesto, podéis saltaros el horno y cocinar la carne en una sartén. Al final de esta receta os explico cómo hacerlo. Es una opción más rápida y que también está muy rica.
En esta receta vamos a hacer un kebab de pollo casero fácil y lleno de sabor. Ideal para darte un capricho sin remordimientos y, encima, presumir de haberlo hecho tú mismo/a. No existe una única receta de kebab ya que en cada país utilizan una mezcla diferente de especias, pero con las especias que os voy a indicar a continuación obtendréis un buen resultado. Por supuesto, no dudéis en modificarlas a vuestro gusto. Además, os propongo que hagáis vuestro propio pan árabe. Desde que aprendí a realizar mis propias tortitas ya no compro las que venden hechas.
Ingredientes:
- varios panes planos
- 900 g. de pechugas finas de pollo
- 125 g. de yogurt natural
- 1/4 de cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1/2 cucharadita de semillas de comino
- 1/2 cucharadita de semillas de cilantro
- 1/2 cucharadita de canela en polvo
- 1/2 cucharadita de cúrcuma en polvo
- 10 granos de pimienta negra
- 2 cardamomos
- sal
- aceite de oliva virgen extra
- 2 yogures naturales
- 1 cucharadita colmada de mayonesa
- 1 cucharadita rasa de ajo en polvo
- 1 pizca de pimienta negra recién molida
- 1 pizca de sal
- 1 chorrón de limón
- 1 cebolla roja
- 1 zanahoria grande
- 15 tomates cherry
- 1 pepino
- lechuga
- salsa de tomate
Preparación:
- Lo primero que debes hacer es preparar el adobo. Para ello, muele las semillas de comino, cilantro, pimienta negra y cardamomo y mezcla con el resto de especias. Añade una pizca de sal y un chorrón de aceite de oliva virgen extra y mezcla bien. Unta los filetes de pollo con el adobo y déjalos marinar en un recipiente tapado al menos una hora en el frigorífico.
- Mientras, prepara la salsa. Para ello mezcla el yogur, la mayonesa, el ajo en polvo y la pimienta negra recién molida. Al final añade el zumo de limón y una pizca de sal y mezcla todo muy bien. Reserva en el frigorífico.
- Prepara el fondo de verduras del kebab. Para ello corta todo muy fino y pon cada ingrediente en un plato diferente. Reserva.
- Saca la carne del frigorífico para preparar el doner kebab casero. Corta una cebolla o una patata grande por la mitad y coloca una de las mitades en un molde apto para el horno. Clava en el centro un palo para pinchos morunos y clava las pechugas en él. Pon encima media cebolla o de patata y cubre con un trocito de papel de hornear. Hornea a 200 ºC durante 45 minutos y después a 230 ºC durante 20-30 minutos más o hasta que la parte exterior esté bien dorada.
- Cuando la carne esté lista, sácala del horno y corta en tiras finas con ayuda de un tenedor y un cuchillo.
- Ahora sólo te queda montar el kebab. Pasa por la sartén el pan plano que vayas a usar para dorar ambos lados ligeramente.
- Después coge el pan plano y echa un poco de salsa de tomate, añade al gusto las diferentes verduras, la carne troceada y un poco de la salsa de yogurt.
- Envuélvelo y ciérralo hasta la mitad con un trozo de papel de horno.
- Si prefieres hacer un kebab de pollo de forma más sencilla tan sólo tienes que cortar en tiras finas las pechuga, ponerlas a macerar en el adobo durante al menos una hora y freirlas en el mismo aceite del adobo, sin añadir nada más.