10 jul. 2018

crema de yogurt para untar

crema de yogurt para untar


Hace unos días os mostré cómo preparo ahora mermeladas con suero de yogurt y por este motivo he decidido publicar cómo conseguir el suero y qué hacer con la otra parte del yogurt. Como muchos de vosotros sabréis, el suero es el líquido que queda después de elaborar quesos con leche.

El suero se puede usar en algunas recetas de alimentos fermentados, ya que ayuda a la proliferación de microorganismos que hacen de los productos fermentados unos alimentos llenos de beneficios para nuestro organismo. Puedes obtener también suero de yogurt natural colándolo durante unas horas. El yogurt quedará espeso como una crema para untar.

Ingredientes:
8 tazas de yogurt natural

Preparación:
Moja una gasa, escúrrela y cubre con ella un colador. Coloca el colador sobre un bol de cristal alto. Echa el yogurt en el colador y déjalo que gotee a temperatura ambiente durante 4 horas. Vierte el líquido en un frasco de cristal y ciérralo herméticamente. Puedes guardarlo tanto fuera como dentro del frigorífico, aunque yo prefiero esta segunda opción.

Coge las esquinas de la gasa donde está el yogurt escurrido y déjalo colgando durante 8 horas, preferiblemente dentro del frigorífico, para que suelte la mayor cantidad de suero posible. Después, mezcla este suero con el anterior. Cierra de nuevo herméticamente y puedes guardarlo en el frigorífico durante dos meses o en el congelador durante tres meses. La crema resultante se mantiene en el frigorífico en un recipiente bien cerrado durante una semana.

Puedes untarla en tostadas con mermelada o añadirle las hierbas que más te guste.

Fuente: Alimenta tu cerebro, de David Perlmutter.



20 jun. 2018

mermelada de arándanos (con suero láctico)

mermelada de arándanos (con suero láctico)

Hace poco preparé en casa esta mermelada de arándanos y he decidido compartirla con todos vosotros porque es un pelín diferente. No se trata de una mermelada normal ya que no es tan dulce como las mermeladas convencionales. La miel que lleva le aporta dulzura, pero la fermentación y el suero de yogurt le aportan acidez. Además, el suero es rico en nutrientes y ayuda en la en la proliferación de microorganismos tan beneficiosos para nuestro organismo. Puedes ver cómo se obtiene el suero de yogurt aquí.


Con estas cantidades sale poca cantidad, así que la podéis preparar en muy poco tiempo. Espero que os guste.

Ingredientes:
3 tazas de arándanos
1/3 de taza de miel (yo he usado miel de acacia)
1 cucharilla de té de sal marina
2 cucharadas de hojas de menta fresca picadas
1 cucharilla de zumo de limón ecológico
1/4 de taza de suero de yogurt

Preparación:
Pon en una cazo pequeño 2 tazas y media de arándanos, junto con la sal y la miel. Cocina a fuego medio hasta que hierva ligeramente. Ve aplastando los arándanos con el dorso de una cuchara de madera hasta conseguir la consistencia que más te guste. Deja hervir suavemente durante 5 minutos. Pasado este tiempo, apaga el fuego y deja enfriar la preparación.

Mientras se enfría, bate el resto de los arándanos, la menta y el zumo de limón. Incorpóralo a la mezcla anterior cuando esté fría y añade el suero. Remueve con una cuchara de madera y echa la mezcla en botes de cristal esterilizados. Cierra herméticamente y déjalos reposar durante 2 días a temperatura ambiente para que se fermenten.

Una vez abiertos, guárdalos en el frigorífico durante un máximo de 30 días o en el congelador durante tres meses.


Fuente: Alimenta tu cerebro, de David Perlmutter.


2 jun. 2018

shortbread fingers

shortbread fingers

Hace tiempo que tenía pendiente esta receta de origen escocés. Los shortbread fingers son unas pastas de mantequilla deliciosas y muy fáciles de preparar. Llevan muy pocos ingredientes, apenas necesitan amasado y es imposible que salgan mal. 

Se hacen con harina de trigo normal y con un poco de harina de maíz o de arroz. Esto es lo que me llamó la atención. No sabía como podrían quedar las pastas con estas harinas y desde luego os puedo asegurar que quedan perfectas. He hecho la receta tanto con harina de maíz como con harina de arroz y en ambos casos salen muy buena.

Ingredientes:
250 g. de mantequilla a temperatura ambiente.
125 g. de azúcar glas
1 pellizco de sal
50 g. de harina de maíz o harina de arroz
300 g. de harina de trigo normal

Preparación:
Tamiza las harinas y reserva.

En un bol aplasta bien la mantequilla y añade la sal y el azúcar. Sigue amasando con la cuchara hasta que el azúcar se haya integrado bien.

Añade las harinas y remueve primero con la ayuda de la cuchara y después amasa con las manos hasta conseguir una masa lisa y homogénea. Haz una bola, aplástala ligeramente y cúbrela con papel film. Déjala reposar como mínimo una hora en el frigorífico.

Pasado este tiempo, saca la masa del frigorífico, coloca la masa sobre un papel de hornear y aplástala ligeramente con el rodillo. Coloca otro papel de hornear encima y dobla ambos papeles hasta obtener un recuadro de unos 22 cm x 24 cm. De esta forma podrás aplastar la masa hasta obtener
 un grosor de 1 cm. 
Después quita el papel superior y con una espátula o un cuchillo corta la masa en forma de pequeños rectángulos. No tienes porque separarlos entre sí. Agujerea la superficie con un tenedor y hornea en horno precalentado a 150 ºC durante unos 45 minutos. El tiempo depende de cada horno, así que vigila el color de la masa. A mi personalmente me gusta que apenas se doren.

Deja templar las galletas y con las manos corta por las líneas que has marcado antes con la espátula. Si lo prefieres puedes espolvorearlas con azúcar glas.


18 may. 2018

pasta fresca de espelta integral

pasta fresca de espelta integral

Cada vez me gusta más preparar recetas con ingredientes integrales y por eso he decidido explicaros cómo preparo en casa la pasta fresca integral. En este caso tagliatelle de espelta integral.

Por supuesto, puedes adaptar la receta y preparar tu propia pasta con trigo común. Las cantidades son las mismas, pero no será necesario que eches agua. Si no has hecho nunca pasta fresca, igual es mejor que comiences haciéndola con harina común porque la masa resultante es más fácil de trabajar, pero una vez que hayas aprendido a hacerla, puedes prepararla con harina integral sin ningún problema.


Ingredientes (para 1 persona):
100 g. de harina de espelta integral
1 huevo grande
1 cucharada de agua
1 pellizco de sal

Preparación:
Bate el huevo y el azúcar en un bol amplio. Añade la sal y la mitad de la harina y amasa con una espátula de madera.

Añade poco a poco el resto de la harina. Dependiendo del tipo de harina puede que no necesites echar toda o puede que tengas que añadir un poco más. con la práctica aprenderás cuál es la consitstencia justa.

Amasa unos 10 minutos a mano y haz una bola. Envuélvela con papel film transparente y déjala reposar en el frigorífico al menos una hora.

Para pasar la masa por la máquina de hacer pasta, coge pequeñas porciones y dales forma de bola. Aplástala varias veces con un rodillo y si se pega espolvorea la masa por ambos lados con un poco de harina.

Pon el rodillo de la máquina para pasta en la abertura más grande (el número de esta abertura varía según la marca de la máquina, puede corresponder al número más pequeño o al más grande).

Pasa la masa para comenzar a estirarla. Si al principio se rompe o se pega, necesitará algo más de harina. Dóblala sobre sí misma y vuélvela a pasar hasta que quede más lisa. Cada vez que pases la masa por las diferentes aberturas, si la notas un poco húmeda, añade un poco de harina por ambos lados y extiénde la harina con la mano por toda la superficie.

Para estos tagliatelle he pasado la masa hasta la penúltima apertura.

Por último, cuando hayas estirado la pasta hasta conseguir el grosor deseado, deberás pasar las láminas por el accesorio de la máquina para cortar.

Una vez cortada la pasta la debes colgar y dejar secar durante unas horas. Yo para he esto utilizo un colgador de ropa plegable que tengo dentro de casa o ato una cuerda fina de punta a punta de una habitación y cuelgo la pasta en ella.

13 may. 2018

pan de molde de espelta integral

pan de molde de espelta integral

Hoy quiero mostraros cómo hacer un pan de molde sencillísimo elaborado con harina de fuerza y harina integral de espelta.

La espelta es un tipo de trigo que aunque contiene gluten (y por lo tanto no es apta para celíacos), parece ser más fácil de tolerar que el trigo común. Además, si es integral, es más nutritiva, su absorción por el organismo es mucho más lenta y produce mayor sensación de saciedad.


El resultado es un pan con una miga muy tierna y de un agradable sabor. Las semillas también las podéis meter en la masa, aunque esta vez yo sólo las he puesto por fuera.

Ingredientes:
300 g. de harina integral de espelta integral
200 g. de harina de fuerza
14 g. de levadura fresca de panadero
250 ml de leche
70 ml de agua templada
25 g. de mantequilla
1 cucharadita de sal
2 cucharaditas de azúcar
semillas variadas (lino, pipas de girasol...)

Preparación:
Comienza preparando el prefermento. En un recipiente mezcla 100 gramos de harina de espelta, 50 gramos de harina de fuerza, un trocito pequeño de la levadura y un poco de leche. Mezcla hasta obtener una bola, cubre con un paño y deja reposar una hora.

Pasado este tiempo, echa el resto de la leche y el agua en el recipiente donde has dejado reposar el prefermento y disuelve éste lo más posible.

Aparte, echa en un bol las harinas, la sal y el azúcar. Mezcla bien y añade el resto de la levadura. Echa esto en el bol del prefermento y amasa hasta que la harina haya desaparecido. Después, sobre la encimera amasa un poco más y añade la mantequilla. Amasa durante 10 minutos. Deja reposar 5 minutos cubierta con el bol y vuelve a amasar otros 10 minutos. Repite esto varias veces hasta obtener una masa homogénea. Haz una bola con las manos aceitadas y deja levar en un bol hasta que duplique su tamaño (1 hora y media aproximadamente dependiendo de la temperatura).

Después, desgasifica la masa con las manos y pesa la masa. Divídela en 2 o 4 porciones de igual peso y dales forma de bola. Si divides la masa en 2, después de hacer la bola dale forma alargada del tamaño de molde. Yo he usado dos moldes pequeños de 9 cm de anchura por 19 cm de largura y 5 cm de profundidad. Estos moldes tienen una capacidad de 500 ml de agua, así que si tus moldes son más grandes tendrás que calcular las cantidades de los ingredientes. Como véis en la imagen, en un molde he puesto dos bolas de unos 200 gramos cada una masa y en otro 1 bola más alargada de unos 400 gramos.

Pon papel de horno en cada molde y coloca las bolas dentro. Cubre con un paño y deja reposar en el molde durante 1 hora aproximadamente.

Pincela la superficie con agua y echa las semillas por encima.

Precalienta el horno a 220 ºC, baja la temperatura a 200 ºC y hornea unos 30 minutos en la parte media del horno con calor arriba y abajo. Yo pongo una bandeja pequeña en el horno y cuando meto los panes, echo en esa bandeja un poco de agua para que se haga vapor. Los últimos minutos, cuando la parte de arriba del pan está bien dorada, pon el horno solamente con calor en la parte inferior para que el pan se termine de hacer.

Saca el pan del horno y deja enfriar sobre una rejilla para que el pan no se recaliente. Si no lo vas a consumir todo, córtalo en rodajas y congélalo.