9 dic. 2012

cebollas caramelizadas


Una guarnición perfecta. Son muy fáciles de hacer y van bien con cualquier carne. Quedan tiernas y el contraste del sabor de la cebolla con el dulzor de la salsa es realmente bueno. Las vi hace ya algún tiempo en el blog Quédate a comer y supe enseguida que tarde o temprano las haría.

Ingredientes:
400 g. de chalotas
40 g. de mantequilla
2 o 3 cucharadas de aceite oliva
1 vasito y medio de vino blanco
2 cucharadas azúcar moreno
sal

Preparación:
Pon en una sartén la mantequilla y el aceite y sofríe a fuego lento las cebollas sazonadas con un poco de sal. Muévelas de vez en cuando con cuidado para que se doren todas por igual.

Cuando tengan un ligero color dorado, aparta la grasa sobrante y añade el vino blanco. Tapa y cocina a fuego muy bajo hasta que veas que las cebollas están tiernas. Gira las cebollas para que se cuezan bien por ambos lados. Deja reducir el vino hasta que quede una salsa espesa y añade el azúcar. Mezcla bien y aparta del fuego para que no se queme el caramelo.


2 comentarios:

Fani Sixto dijo...

Como bien has dicho: la guarnición perfecta!
Te han quedado de lujo!!!
Me llevo tu receta
Besos!

carmen dijo...

Un acompañamiento perfecto para cualquier plato, solo hay que tener un poco de paciencia para hacerlas a fuego lento.
besos,